Coches Seminuevos Aj Multicars
Garantía y cumplimiento legal
Menú

Higiene ambiental para prevenir y evitar contagios

Higiene ambiental para prevenir contagios
La importancia de la higienización y desinfección en ambientes interiores para prevenir/evitar contagios

La implementación de sistemas de higienización y purificación de aire en ambientes interiores puede prevenir y evitar contagios en espacios cerrados, especialmente en aquellos con gran afluencia de personas como oficinas, clínicas, bares, cafeterías, restaurantes, hoteles, escuelas, gimnasios o residencias de ancianos; ya que desinfectan y/o reducen la carga microbiológica ambiental y, por ello, bajan la carga infectiva.

En cualquier espacio interior las personas no paramos de tocar y manipular multitud de objetos que se encuentran en el mismo (la manilla de una puerta, ventanas, teclados, cajones, mesas, mandos a distancia, sofás, sillas, colchones…). Todos estos elementos que previamente han tocado otras personas, de las cuales no sabemos si pueden estar contagiadas con algún tipo de virus o bacteria que nos puedan infectar.  Hay que tener en cuenta, que normalmente no sabemos el tiempo exacto de duración en el que se mantienen impregnadas en todas estas superficies (dependiendo de qué virus, bacteria, etc).

Por ejemplo, el nuevo coronavirus denominado SARS-CoV-2, causante de la enfermedad COVID-19, permanece hasta días en las superficies. El Ministerio de Sanidad español, ha elaborado un informe científico-técnico en el que van actualizando evidencias científicas relacionadas con el coronavirus denominado SARS-CoV-2, en el que se incluyen datos actualizados sobre el tiempo que dura el virus en superficies. En madera, vidrio o ropa puede aguantar entre 1 y 2 días, mientras que en plásticos, billetes, acero inoxidable y mascarillas quirúrgicas puede sobrevivir hasta más de cuatro días. Las condiciones ambientales también influyen, pues en un ambiente que oscila entre los 21 y 23 grados centígrados, el nuevo coronavirus permanece activo en folios o pañuelos tres horas y cuatro en el caso de superficies de cobre, ocho en el cartón y hasta tres días en el plástico.

Lo mismo que con las superficies ocurre con el espacio aéreo que nos rodea, es decir, el ambiente; especialmente, en los ambientes interiores de hogares, edificios públicos, comercios, etc. Cuando respiramos, hablamos, estornudamos o tosemos, soltamos por nuestra boca unas microgotículas y aerosoles que se quedan flotando en el aire durante un determinado tiempo, y esta condición podría influir para contagiarnos si la persona que previamente ha expulsado estas partículas está enferma (incluso si es asintomática pero está contagiada por COVID-19). Este factor también influye en las propias superficies, pues las microgotículas más pesadas que caen, se quedan impregnadas en ellas.

Por otro lado, si nos encontramos en espacios industriales que de por si tienen residuos contaminantes, la probabilidad de contraer cualquier tipo de infección es más que probable. Conociendo todos estos antecedentes, en general, cuando se detecta riesgo se recomiendan mascarillas, pero derivado de la crisis sanitaria del COVID-19 y la escasez de medios se ha generado un debate sobre si es necesario el uso de las mascarillas, además de las medidas higiénicas tanto individuales como colectivas que se deben llevar a cabo. ¿Debo ponerme mascarilla fuera de casa? ¿Cómo se puede desinfectar el espacio que nos rodea? Todo dependerá de si el virus o bacteria de la que se trate, si se mantiene más o menos en el aire o si el distanciamiento social, dejar más de 2 metros de separación entre  personas, resulta suficiente para evitar el contagio.


Contrata un Tratamiento de Desinfección ASP

¿Puede el nuevo coronavirus y otros virus o bacterias transmitirse por el aire?

Tratamientos de desinfección con ozono

Una persona, a lo largo de su vida, respira varios millones de metros cúbicos de aire, gran parte del cual contiene microorganismos. Al día, se calcula que se inhalan aproximadamente una media de diez mil microorganismos, pero el ser humano atesora efectivos mecanismos de defensa para prevenir que invadan el aparato respiratorio.

Existe un gran número de infecciones humanas y animales que se transmiten por el aire y causan enfermedades en el aparato respiratorio en su mayoría. Estas enfermedades, producidas por virus, bacterias y hongos, son las respiratorias (neumonía, gripe, resfriado…), sistémicas (meningitis, varicela…) y alérgicas.

Los virus, por lo general, son más resistentes que las bacterias en las condiciones ambientales. Es difícil controlar este tipo de enfermedades puesto que los individuos que las padecen, suelen seguir realizando sus actividades cotidianas y además, en algunas de ellas, no se dispone de agentes terapéuticos ni de vacunas directamente. Al reunirse en espacios cerrados con más personas, la propagación es muy difícil de evitar, convirtiéndose en una bola de nieve imparable cada vez más grande.

En la pandemia global del COVID-19, producida por el nuevo  virus, tipo coronavirus, el SARS-CoV-2, siempre estuvo en discusión científica hasta qué punto ese coronavirus se propaga por el aire y/o en ambientes de espacios cerrados. Es decir, más allá del contacto persona a persona o a través del contacto con superficies contaminadas, para las que la higiene y el distanciamiento social son las claves para evitar contagios.

Un estudio de un grupo de 30 investigadores de Finlandia de distintos campos, entre los que se encontraban la virología, la dinámica de fluidos, la ventilación y la ingeniería biomédica, publicaron un modelo en el que se muestra cómo pueden propagarse las partículas virales de coronavirus en un espacio interior como un supermercado. Los investigadores, procedentes de la Universidad de Aalto (Finlandia), el Instituto Meteorológico de Finlandia, el Centro de Investigación Técnica VTT y la Universidad de Helsinki, mostraron a través de un vídeo en 3D cómo se desplazan en el aire las partículas de aerosol que se emiten al estornudar, hablar y toser, siendo las principales vías en las que se transporta el virus.

Así, descubrieron al realizar la investigación que una persona una vez que estornuda, se genera una especie de nube que comienza a propagarse por las zonas cercanas a la persona que ha producido esta acción. Si a lo largo de este proceso hay alguien que camina cerca durante los primeros minutos tras el estornudo, podría inhalar alguna de estas partículas flotantes. Entre las conclusiones del experimento se observa cómo se transporta en partículas de aerosol de menos de 20 micrómetros, circunstancia por la cual se demostraría que las partículas no caen inmediatamente, sino que “se mueven por corrientes de aire o se mantienen flotando en el mismo lugar” durante cierto tiempo.

En el mismo sentido se manifestó el CSIC español, tras conocer a través de un informe  que el nuevo coronavirus “puede permanecer activo en el aire más de tres horas”. El documento indica que el SARS- CoV-2, de un tamaño de unos 100 nanómetros, viaja por el aire formando parte de partículas de diversos tamaños, como gotas y aerosoles, que también contienen sales y proteínas presentes en las mucosas del sistema respiratorio humano. Por lo que recomendó el uso de mascarillas para no propagar  la enfermedad, como para evitar contagiarse, al ser un elemento de barrera.

Del mismo modo, el documental COVID-19: Fighting a Pandemic, producido por la cadena japonesa NHK WORLD, muestra  nuevas evidencias sobre cómo se propaga el virus. A través de un experimento, un grupo de investigadores estudia cómo el contagio puede producirse por partículas micrométricas (pequeñas gotas de saliva) cuando las personas entablan conversaciones muy cerca unas de otras. Este mecanismo de transmisión es conocido como” infección a través de microgotículas”.

No saben con certeza el volumen de microgotículas que son necesarias para infectar, pero no descartan la posibilidad de que estas hayan extendido la propagación del virus hasta cierto punto.

El presidente de la Asociación Japonesa de Enfermedades Infecciosas, Kazuhiro Tateda, asegura que “las microgotículas transportan muchos virus y nosotros las producimos cuando hablamos en voz alta o respiramos de forma agitada. La gente al nuestro alrededor las inhala y así es como el virus se propaga”. El riesgo de infección a través de microgotículas aumenta en un sitio cerrado o sin ventilación. El experimento muestra cómo se mantienen las microgotículas después de una simple tos, llegando a durar flotando en esa habitación hasta pasados veinte minutos.

Finalmente la a Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoció que la transmisión por vía aérea del nuevo coronavirus es posible, principalmente en ambientes interiores y en determinadas circunstancias; habiéndose “producido brotes de COVID-19 en ciertos lugares cerrados, tales como gimnasios, restaurantes, clubes nocturnos, lugares de rezo o zonas de trabajo donde la gente estaba gritando, hablando o cantando", destacantdo, además, este tipo de contagio en recintos mal ventilados donde personas con coronavirus hayan podido pasar un largo periodo de tiempo con otras personas. Previamente 239 científicos provenientes de distintas partes del mundo habían exigido a la OMS a través de una carta que  actualizarse su orientación sobre cómo se propaga el virus para incluir la transmisión del coronavirus por partículas en suspensión, es decir, la transmisión aérea; subrayando que los estándares de distancia social frente a la COVID-19 son insuficientes.

En conclusión, en todo caso, teniendo en cuenta todo lo comentado, específicamente, sobre el COVID-19 y los conocimientos existentes sobre la transmisión de otros virus y bacterias por vía respiratoria; parece más que oportuno para evitar y/o evitar cualquier tipo de contagio en los espacios cerrados o ambientes interiores la necesidad de controlar la higiene ambiental, llevando a cabo metodologías y tratamientos de desinfección y/o purificación de aire en oficinas, clínicas, bares y restaurantes, hoteles, colegios, residencias de ancianos o geriátricos…

¿Qué se puede hacer para higienizar, purificar y/o desinfectar el ambiente interior de una estancia?

Para evitar la contaminación biológica y/o química de ambientes interiores, en general, se aconseja la ventilación con las ventanas completamente abiertas en aquellos espacios donde se permita. La ventilación ayuda a crear corrientes de aire que expulsarán las sustancias nocivas y evitarán que la humedad se acumule en el espacio cerrado.

El propósito de la ventilación de los espacios cerrados es mantener una buena calidad del aire, seguro de respirar. El hacinamiento y la falta de aire fresco promueven la proliferación del virus. Y controlar el nivel de humedad es fundamental para que un ambiente sea saludable. Dicho nivel debe oscilar entre el 40% y el 60%. De esta manera, se evitarán los problemas de condensación en el interior así como la aparición de partículas nocivas y moho.

Por otro lado, tanto en los espacios ventilables como en los que directamente no se pueden ventilar existen alternativas tecnológicas para purificar, higienizar e incluso desinfectar el ambiente interior de las estancias como son los generadores de ozono y los purificadores de aire con sistemas de alta filtración ambiental (con filtros HEPA, carbón activo, UV...), que dejan un aire limpio y fresco, a la vez que benefician la salud; reduciendo la carga microbiológica (o carga viral, en su caso), desinfectando o filtrando partículas contaminantes… y, por ello, bajando la carga infectiva.

En el caso del  generador de ozono,  que utiliza para la purificación el gas ozono (reconocido biocida desinfectante), obtiene un beneficio doble contra virus, bacterias y hongos, pues desinfecta por donde pasa y esto incluye tanto al aire como a las superficies (mobiliario, suelos, pomos de puerta, teclados, encimeras, sofás, camas, cortinas...) que haya en el espacio interior. 

El ozono es capaz de eliminar, por oxidación, virus, bacterias, hongos… De esta manera baja la carga microbiológica ambiental de forma general. Gracias a ello se reduce drásticamente, incluso en dosis bajas, la carga infectiva de virus o bacterias, que hace referencia a la cantidad de virus necesaria para enfermar a una persona. Aunque hay que destacar que esto puede variar para cada persona (por su genética o sus defensas) y según la situación (no es lo mismo un lugar ventilado que uno cerrado), es evidente que un ambiente con menor carga infectiva o, por ejemplo, menor carga viral es más seguro y saludable.

Del mismo modo, los purificadores de aire con sistemas de alta filtración ambiental (filtros HEPA de alta eficacia, filtro de carbón activo, luz UV, etc.), además de filtrar alérgenos y partículas contaminantes, también reducen virus y bacterias (las que pasan por su filtros purificadores); por que también son beneficiosos para bajar la carga infectiva, además de mejorar el confort respiratorio de personas con problemas de alergias, enfermedades respiratorias, ancianos con menor capacidad pulmonar y, en general, todos los moradores. 

Es preciso destacar la diferencia entre carga viral de las personas (la cantidad de virus que tiene un paciente) y carga infectiva que hay alrededor de éste.  Estar expuesto a una mayor carga infectiva es decisivo para contagiarse, pero esto no condiciona el pronóstico, pues una vez infectado el paciente, la persona en cuestión tendrá más o menos carga viral en función de cómo evolucione el virus dentro de su organismo.

Normalmente se insiste en la desinfección de superficies para evitar contagios, lo cual es importante; pero de nada sirve si permanecemos en ambientes interiores con altas cargas infectivas y no cuidamos nuestra higiene individual, o, por ejemplo, no seguimos las normas de distanciamiento social recomendadas en el caso de pandemias como el COVID-19 para evitar contagiarnos. Y es que la contaminación de las superficies por un virus o bacterias se puede producir segundos después de haber desinfectado todo...

En cuanto a la limpieza es importante utilizar productos de limpieza no tóxicos, lo que evitará inhalar una serie de sustancias nocivas que para nuestros pulmones, generando síntomas como tos, asma, disnea o mareos. Entre las alternativas saludables podemos encontrar el jabón neutro, el alcohol, el vinagre, el bicarbonato sódico o el agua ozonizada, que ofrece desinfección sin residuos químicos (pues el ozono se convierte en oxígeno).

El ozono como desinfectante de ambientes interiores y superficies

Tratamientos de desinfección con ozono

En forma de gas, el ozono presenta un gran poder desinfectante, por lo que está capacitado para eliminar patógenos (bacterias, virus…)   en el ambiente, en el aire... A su vez, previene la proliferación de mohos ocasionados por la posible humedad presente en los espacios interiores. Otra de las funciones principales es que el ozono elimina los malos olores mejor que cualquier desodorizante, dejando una sensación a limpio sin expulsar ningún residual químico que, en vez de actuar sobre las sustancias causantes del mal olor, las disimula consiguiendo que reaparezcan con el paso del tiempo.

Por todo ello, el ozono gas como desinfectante de superficies por vía aérea podría resultar de gran utilidad para prevenir contagios eliminando bacterias y virus, así como, en general bajando la carga microbiológica y/o carga infectiva.

El ozono llega a todos los rincones por donde pasa, incluidos los filtros de aire acondicionado, importante para cuando nos encontramos en espacios interiores sin ventanas en los que estos aparatos son los encargados de realizar dicha ventilación, además de desinfectar el resto de inmobiliaria, aparatos y utensilios que se encuentren en el entorno.

Por otro lado, cabo destacar que el ozono higieniza los textiles. Es decir, esto incluye las mascarillas que se van a tener que utilizar asiduamente y que si pretendiéramos reutilizarlas lavándolas con lejía o a altas temperaturas, acabaríamos destrozándolas o perdiendo la eficacia de la mascarilla. Con el ozono, se desinfecta sin dejar ningún residual químico, lo que hace que se mantenga intacto.

La Calidad de Aire Interior en edificios públicos

La contaminación de los espacios interiores puede provocar problemas de salud, que pueden ser desde una simple molestia o fatiga, infecciones por virus o bacterias, síntomas de alergias, entre otras más graves. Los contaminantes presentes en el aire interior dependen de la actividad que se produzca en el interior de los espacios, así como de su ubicación. Estos pueden ser de tres tipos: químicos, físicos y biológicos. En su conjunto, pueden generar enfermedades o síntomas desagradables a las personas que se encuentran en dichos espacios (ya sean trabajadores, clientes o proveedores, entre otros) puesto que los parámetros altos están coordinados con el grado de disconfort como son los factores físicos de alta o baja temperatura, renovaciones del aire, humedad relativa…

De ahí la importancia que tiene el papel de la Calidad del Aire Interior (CAI/ IAQ) en los espacios interiores y edificios públicos, estando  relacionada directamente con la salud, productividad y confortabilidad de las personas. De esta manera nos podemos referir a la higiene ambiental como un apartado de gestión empresarial de gran importancia. En particular, también existe una normativa que obliga a garantizar una adecuada Calidad del Aire Interior (CAI/ IAQ), por lo que se convierte, además, en otro de los aspectos clave para el cumplimiento normativo o compliance.

Entre las medidas para mejorar la Calidad de Aire Interior y la Calidad e Higiene Ambiental se pueden adoptar la ventilación natural, el uso de la ventilación mecánica y la adecuada limpieza de todas las instalaciones. En este apartado, realizar tratamientos de aire interior con generadores de ozono y purificadores de aire pueden ser una solución adecuada y válida para la higiene ambiental y mejorar la Calidad de Aire Interior (CAI/ IAQ) y Calidad y Salud Ambiental.

Dicho esto, es fundamental tomar en serio la higiene ambiental, la Calidad de Aire Interior y elaborar un diagnóstico de la Calidad y Salud Ambiental en interiores, puesto que está relacionado con la salud del personal de las instalaciones, los recintos y edificaciones donde se desarrollan actividades.

En ASP Asepsia se realiza una auditoría de la Calidad del Ambiente Interior en las instalaciones y/o locales analizando los parámetros descritos mediante el Reglamento de instalaciones térmicas de los edificios (RITE) del Real Decreto 238/2013 que obliga a realizar mediciones de calidad del aire periódicas, haciendo referencia al cumplimiento de las siguientes normas:

También se tiene en cuenta el RITE del RD 1027/2007 con la NORMA UNE 100012 para la Higienización de Sistemas de Climatización y Ventilación (SVAA).

Es obligatorio el cumplimiento necesario de una Auditoría anual de la Calidad del Aire Interior en edificios con instalaciones térmicas de potencial útil nominal mayor de 70kW. Cabe destacar que la propia Organización Mundial de la Salud (OMS) ha identificado el ambiente interior en edificios como uno de los principales riesgos para la salud, por la gran cantidad de tiempo que pasan las personas dentro de estos.

Por esta razón, con el servicio  de Calidad de Aire Interior (CAI/IAQ)  y (así como de otros servicios de higiene o sanidad ambiental), se presenta al cliente el informe de higiene ambiental detallado con las soluciones necesarias, garantizando un alto grado de confort y seguridad en los espacios cerrados. De esta manera, se consigue prevenir enfermedades, bajas laborales y por supuesto garantizar el cumplimiento normativo. Con todo ello se logra mejorar la productividad de los trabajadores y se evitan sanciones afectando positivamente a la rentabilidad empresarial.

Tratamientos de desinfección de choque y tratamiento ambiental en continuo

ASP Asepsia diseña y fabrica sus propios sistemas y generadores de ozono de primera calidad destinados a la higienización, purificación y desinfección por vía aérea de ambientes interiores, instalaciones y superficies; tratamiento y desinfección de aguas y lavado y desinfección de alimentos. Es una empresa registrada y adaptada al reglamento BPR.

El ozono como biocida, sólo puede ser aplicado por empresas y profesionales autorizados y altamente especializados que garanticen eficacia y seguridad. En este caso, los sistemas de ozono son una solución  eficiente y ecológica para realizar tratamientos de higienización y desinfección de ambientes y superficies, tanto de choque como en flujo continuo (para higienizar los ambientes interiores desodorizando y bajando la carga microbiológica y/o infectiva).

Solicita asesoramiento a un experto
SERVICIOS CON GARANTÍAS
  • Soluciones a medida para cada necesidad concreta.
  • Seguridad y eficacia: analíticas periódicas y mediciones de ozono residual.
  • Máxima calidad. Con fábrica propia en España.
  • Cumplimiento legal acorde al Reglamento Europeo BPR.
  • Empresa registrada en el ROESB (365-CM-SR).

Aplicaciones y Usos en la Desinfección del Aire



Responsable del tratamiento: PID MEDIOAMBIENTAL S.L.

Fines del tratamiento: las cookies analíticas sirven para mejorar nuestros servicios mediante el análisis de sus hábitos de navegación; las cookies comportamentales sirven para recoger información sobre las preferencias del usuario para gestionar los espacios publicitarios de la forma más eficaz posible; y las cookies publicitarias sirven para medir el rendimiento de los anuncios y proporcionar recomendaciones relativas a productos basadas en datos estadísticos.

Podrá obtener más información, informarse de sus derechos y revocar este consentimiento en la Política de Cookies

Esta web solo instalará las siguientes cookies si usted lo acepta expresamente:

Configurar / Rechazar
Ir Arriba